El entrenamiento combinó prácticas con helicópteros UH-60 Black Hawk y escenarios de asistencia mediante simuladores de trauma canino. Los equipos trabajaron la aproximación, el embarque y la familiarización de los perros con el vuelo, además de procedimientos de traslado sanitario.
En paralelo, los participantes utilizaron maniquíes especializados para practicar la respuesta ante lesiones graves. La coordinación entre guías y personal sanitario fue uno de los ejes del ejercicio, ante la posibilidad de que la atención veterinaria no esté disponible inmediatamente.
Desde DOGBOX destacamos el valor de integrar esta preparación en el entrenamiento del binomio. La protección del perro operativo requiere formación, coordinación y medios adecuados durante toda la intervención, incluida su evacuación.


Actualidad